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Colectivo Tiara/La Bocha Teatro

lunes, 12 de octubre de 2009

Ésta es una entrevista que respondí con Kike para un reportaje de Marcos Ortiz, de la UCA.

¿Cuándo se crea el grupo Tiara?
Tiara se formó a principios de 1998. Sus miembros originales fueron Edgar Iglesias, Carlos "Kike" Rivas y Guillermo "Memo" Velásquez, tres compañeros de bachillerato que nos reunimos porque teníamos la creciente inquietud de formar una banda. En nuestras primeras presentaciones tocamos covers de Transmetal, Sepultura, Deicide y Amorphis, entre otros, y eventualmente comenzamos a componer nuestras propias canciones, en las que incluiríamos las diferentes influencias que cada uno tenía.

El nombre proviene de los reyes y emperadores persas, quienes usaban una tiara como símbolo de poder y autoridad para dirigirse a su gremio.

Actualmente Tiara está formado por:

Carlos Rivas (guitarrista/vocalista), Mario Piche (tecladista), Suecy Callejas (bailarina), Alejandra Nolasco (actriz/vocalista), Oscar Guardado (actor), Antonio Mirón (bajista) y Guillermo Velásquez (baterista).

¿Cuál fue la motivación para crearlo?
El grupo fue creado por la necesidad de expresarnos a través de la música. Pronto surgió la inquietud por componer música original, inspirada en las bandas de metal que evolucionaron durante la década de los 90. Queríamos presentar algo nuevo y distinto para la escena metalera, experimentar con otros sonidos y ambientes, aparte del death y black metal que era lo que predominaba en esa época. A pesar de nuestras diferencias, todos compartíamos el gusto por el doom metal, un género que no había sido explorado como corriente principal en El Salvador. Poco tiempo después, esto nos llevó a incluir, por primera vez en la escena nacional, una voz femenina dentro de nuestra alineación.

¿De quién fue la idea de formar este proyecto de metal, teatro y danza? 
Mario y Oscar habían discutido la posibilidad de hacer un experimento en el que se combinara el metal y el teatro, para presentar algo novedoso e impactante, un tipo de espectáculo de metal más completo, que fuera literalmente audiovisual.
Después de que Antonio (de Symbolic) se incorporara como bajista permanente, Mario contactó al grupo de Oscar, La Bocha Teatro, para llevar a cabo ese experimento del que habían hablado años atrás. Suecy ofreció su ayuda para la primera presentación que tendríamos, haciendo un performance. Durante el ensayo, ella comenzó a bailar una canción, a improvisar, y todos quedamos tan impresionados que a partir de ese momento la danza se incluyó en nuestro experimento.

La integración del teatro y la danza a las canciones del grupo Tiara, ¿Cuándo se da y cómo?
Al principio, se sugirió que las imágenes reforzaran las diferentes emociones y sentimientos que la música y las letras producían. La única premisa era que el concepto podía ser el mundo onírico, por lo involuntarios y cambiantes que son los sueños, donde las formas y los eventos no siempre tienen una explicación.
Rápidamente descubrimos que si los actores y la bailarina se dejaban llevan por las sensaciones que les producía la música, el resultado era natural, lógico y sumamente expresivo. Durante el proceso, de todas las ideas plasmadas surgió un concepto y un hilo conductor que nos permitiría, primero justificarnos a nosotros mismos todo lo que habíamos creado, para luego presentar el espectáculo como si se tratase de una obra teatral. Esto involucraba considerar aspectos adicionales como iluminación, vestuario y maquillaje, entre otros.

¿Qué los motivó a crear este nuevo proyecto?
La necesidad de experimentar. La curiosidad. El hecho de saber que cada uno compartía esa inquietud por crear algo gratificante e innovador, aportando su talento individual.

¿Saben de algún otro grupo, ya sea nacional o internacional, que ha integrado teatro y danza a la música metal?
Antes nos decíamos que probablemente esto ya se había hecho en otros países, pero un día nos dimos cuenta de que no podíamos pensar en un solo espectáculo que combinara metal, teatro y danza, de esta forma. Hasta la fecha seguimos con la duda.

¿Ha sido complicado la combinación del metal y el teatro y danza?
Afortunadamente, hemos tenido mucha química entre todos los miembros, así que el proceso de creación usualmente es muy espontáneo, en un ambiente muy propositivo, donde todas las ideas cuentan.

A la hora de ensayar, ¿han tenido algún desacuerdo en lo que harán?
Es obvio que en una interacción de personas que se dedican a distintas artes haya diferencias. En nuestro caso, un músico no sabe lo que es ser actor o bailarín, y viceversa. Sin embargo, por eso mismo nos resulta interesante, porque tenemos diferentes percepciones del cómo-podría-ser y eso implica aprendizaje, crecimiento y evolución.

¿Qué dificultades han tenido para proyectar o dar a conocer este proyecto?
La falta de recursos para hacer todo lo que queremos hacer. La falta de espacios adecuados para presentar este espectáculo. La renuencia que hemos percibido en algunos casos por tratarse de algo relacionado al metal. El hecho de que, aparte de pensar en lo que se oye y en lo que se ve, hemos organizado y publicitado la mayoría de eventos por nuestra propia cuenta.

¿Cómo han conseguido las presentaciones?
Tocando puertas. Por una parte, ha sido porque los actores mantienen buenas relaciones con los administradores de teatro; y por otra, porque los organizadores nos han dado el beneficio de la duda, han creído en nuestra propuesta y eventualmente han visto que al público le ha gustado.

¿Alguna institución o persona los ha ayudado a realizar este proyecto o en las presentaciones?
Contamos con el patrocinio de AP-ARTE (Asociación para el arte), gracias a la cual pudimos presentarnos en el Teatro Nacional, como parte del FITU (Festival Internacional de Teatro Universitario). Su presidente, Aquiles Hernández, nos ha apoyado mucho de diferentes maneras, al colectivo y al proyecto de Metal Creciente.
Además, hemos tenido la valiosa ayuda de Cuevas Álvarez, quien tiene una gran sensibilidad por el metal y el teatro y afortunadamente disfruta mucho lo que hacemos. Enrique Valencia (de Acento Escénica) ha compartido su experiencia para el montaje de la presentación. Dinora Álfaro (la otra parte de La Bocha Teatro) nos ha ayudado con la logística y los medios de comunicación; los hermanos Rodas y Paul Quijada como técnicos para todo lo relacionado con el sonido; y otros buenos amigos cercanos y familiares que han contribuido de una u otra forma para que esto sea posible.

¿Cómo surge la idea de crear Metal Creciente?
Fue durante un ensayo, mientras hablábamos de las malas condiciones en las que han tenido que tocar las bandas salvadoreñas, y de cómo esa situación no ha cambiado mucho a lo largo de los años.
La paga es risible, si se compara con todo el esfuerzo que conlleva mantener activa una banda: comprar y mantener buenos instrumentos, hacer el tiempo y el esfuerzo de ensayar periódicamente, desplazarse y cargar todo en los ensayos y en los conciertos, sin mencionar el trabajo que implica componer y ejecutar la música.
Actualmente no hay espacios adecuados para conciertos de metal en que las bandas tengan buen sonido, buena iluminación, buena retribución, seguridad, limpieza, etc. Y de igual manera, espacios en los que el público pueda disfrutar plenamente de un buen espectáculo. Hay mucho talento en este país, muchos buenos músicos metaleros que podrían aumentar increíblemente la calidad de su producto artístico si tuvieran más oportunidades y mejores posibilidades.

¿Qué papel juega La Luna Casa y Arte en este proyecto de apoyo a las bandas de metal nacional?
La Luna nos ha abierto sus puertas para llevar a cabo esta temporada de conciertos. Metal Creciente se concibió como un proyecto de 12 conciertos; por el momento tenemos 5 fechas el último sábado de cada mes, así que depende de la respuesta que éstos tengan para que la temporada se expanda y así el proyecto pueda tener un mayor impacto en la sociedad.
El espacio en La Luna permite llevar a cabo conciertos con buenas condiciones, buen sonido y seguridad. Afortunadamente, hace poco La Luna renovó su equipo de bocinas y también compró un par de buenos sub-buffers, lo que nos da un valor agregado a la calidad de bandas que van a participar.

¿Cuál fue la reacción de La Luna al proponerle el proyecto Metal Creciente?
A Kike Huezo le pareció la idea desde el comienzo, cuando se lo propusimos en junio. Después de nuestra presentación en abril, él nos felicitó y nos ofreció otra fecha, así que tomando ese buen precedente decidimos probar suerte, al proponerle hacer una temporada de conciertos de metal diferentes, para mejorar las condiciones y cambiar mentalidades.

¿Qué los motivó a formar este proyecto de apoyo?
Por todo lo anterior, decidimos tomar la iniciativa de organizar algo por nosotros mismos, en donde el punto de partida fuera mejorar las condiciones que hasta ahora hemos tenido. Así comenzamos a planear y a convocar a las bandas que harían de este proyecto una realidad.

¿Cómo ha sido la experiencia al coordinar este proyecto?
No ha sido fácil, pero definitivamente ha sido muy gratificante. En nuestro caso particular, como agrupación de metal, nunca antes habíamos pegado siquiera un afiche, porque usualmente participábamos en conciertos que alguien más organizaba. Ahora, como colectivo, hemos tenido que pensar en la logística, convocar a las bandas, diseñar afiches, pautar entrevistas, acudir a los medios y todas esas cosas que no sabíamos que involucraba el realizar un concierto.
Éste ha sido un año un tanto frenético, en el buen sentido, porque el colectivo ha logrado mucho en poco tiempo y como individuos hemos crecido, haciendo cosas que ni siquiera sabíamos que podíamos hacer, pues como suele suceder, eso solo se descubre cuando se da el paso del anhelo al intento.

Hablando de sus presentaciones, ¿cómo ha sido la reacción del público?
Ha sido muy positiva. En la primera presentación recibimos comentarios muy favorables. Poco después nos presentamos en el ex-mercado municipal de Chalatenango, donde tuvimos una respuesta muy cálida y respetuosa del público que no paraba de hacer “mosh” con los grupos de black metal que habían tocado antes.
Supongo que al principio el público no sabe qué esperar, pero suele pasar que poco a poco se compenetran en el espectáculo, porque no solo están oyendo un concierto de metal, sino que lo están viendo: no se trata solamente de un repertorio de canciones, se trata de música con una historia y personajes.

¿Creen que al público les ha gustado?
Sí. Hemos recibido muy buenos comentarios de todo tipo de público: desde adolescentes hasta personas de la tercera edad; desde músicos hasta actores y bailarines; desde metaleros de años hasta personas que nunca antes habían asistido a un concierto de metal, etc.
Para el concierto en el Teatro Luis Poma entraron 270 personas (la sala solo tiene 220 butacas). El aplauso tan eufórico que recibimos del público al final fue algo extremadamente conmovedor, emocionante, inspirador.

Al inicio del proyecto de integrar el metal y la representación teatral y danza, ¿Cuáles eran las expectativas y qué objetivos deseaban alcanzar?
Queríamos crear, experimentar, fusionar nuestras artes y darle más expresividad de la que cada una tiene al complementarla con la otra.
Los objetivos han sido los mismos de Metal Creciente: dignificar nuestro arte, concretar un producto bueno, abrir más espacios para el metal salvadoreño (ahora que nos presentamos en dos teatros queremos buscar otros escenarios que no se hayan utilizado antes para tocar metal), ser percibidos como artistas y botar los prejuicios que por tanto tiempo ha tenido el metal, entre otras cosas.

Ahora, ¿cuáles objetivos desean lograr?
Poner en marcha Metal Creciente: demostrar que el talento salvadoreño se merece algo mejor, que las bandas y el público pueden tener algo mejor. Definitivamente nos gustaría que este proyecto, que ahora es parte de la escena metalera, sea una inspiración para artistas de otras ramas, así sean músicos, teatreros o bailarines.
Como colectivo, esperamos seguir presentando “Misterios de Bruma” en diferentes escenarios en lo que resta del año y eso incluye emprender una gira a nivel centroamericano. También trabajar en algo nuevo, otra fusión que nos llene como artistas y que haga sentir intensamente al público.

POLITUR

jueves, 5 de marzo de 2009

Hace algunos días hice un trabajo sobre el departamento de relaciones públicas del Ministerio de Turismo (MITUR) y tenía que consultar a algún policía de la División de Turismo (POLITUR).

Según una publicación del ministerio, "el policía de turismo se caracteriza por cumplir con todas las funciones de un policía y un guía turístico: brindar asistencia, protección y orientación al turista, realizar patrullajes, controles, contacto ciudadano y brindar escoltas a los visitantes". O dicho de otra forma, un policía de turismo hace todas las funciones de un policía de seguridad pública, con la diferencia de que también es un guía turístico, porque un policía es generalmente la primera persona a la que un turista se avoca cuando visita un lugar. Se distinguen de los agentes de la PNC por su uniforme y el gran emblema que tiene en el pecho.

Entonces, llegué a la oficina (que está abajo del MITUR) y le dije a los primeros policías que ví que yo estudiaba comunicaciones y necesitaba hacerles un par de preguntas sobre la imagen del ministerio. Ellos aceptaron y al poco tiempo ya estaba sentado en una sala de reuniones con el sub-inspector Escobar y el sub-inspector Alvarenga.

Lo que sucedió en ese momento, fue la primera de una cadena de sorpresas gratas que voy a describir en otro post. Entonces, he aquí esa corta entrevista que se volvió una larga conversación.

Ellos hablaron de cómo ha mejorado la imagen del MITUR y de El Salvador, gracias a toda la inversión que se ha hecho durante los últimos 5 años: la señalización vial con las distancias que hay entre un lugar y otro, la folletería extensa y variada, los spots publicitarios que hacen énfasis en el contacto turístico, la capacitación permanente de los guías turísticos (que deben tener conocimientos especializados según la zona en donde estén. Por ejemplo, un guía de la Ruta de las Flores debe conocer muy bien todo el proceso de cultivo del café), todo el equipo y la calidad del recurso humano que tiene la POLITUR, etc.
S.I. Escobar: El problema es que si no se publicita que El Salvador ha llegado a estos niveles, díficilmente la gente confía en nosotros. Y como desgraciadamente se maneja el concepto de que El Salvador es violento, desde por ahí habría que cambiar la imagen.

Nosotros los salvadoreños sobredimensionamos los problemas. En el caso de Juayúa, Suchitoto o Chalatenango, el nivel de robo es muy bajo; se concentra más en la capital. Nosotros oímos por todos lados que la situación es terrible y pensamos que todo El Salvador es peligroso, pero no es así. ¡No todo El Salvador es peligroso! Todos los países de América y Europa viven este tipo de problemas, ¿quién dice que esto no pasa en otros lugares? Claro que todavía se debe mejorar la seguridad, pero se debe contrarrestar con una fuerte campaña y convercernos de que la situación no está tan terrible. Hay problemas, no lo niego, pero la especulación y la zozobra son peligrosas y eso es lo que más nos está afectando.

Se tendría que valorar cómo se manejan las campañas y en qué contribuimos nosotros como salvadoreños para mejorar la atención que le damos al turismo. Las campañas deben estar orientadas a concientizarnos y hacernos ver de que en verdad "turismo somos todos". Por ejemplo, se debería lanzar una campaña sobre lo que hace la policía de turismo...
La policia hace Turismo Nocturno gratis, generalmente los martes a las 6:30 PM. Las personas se reunen en la POLITUR y son llevadas en buses que van escoltados por patrullas (una adelante y otra atrás) a hacer un recorrido por la ciudad guiado por un historiador. Las últimas veces fueron al Museo de Antropología de la UTEC a una conferencia sobre la historia de la música salvadoreña y al Cementerio de los Ilustres, donde se concentra valiosa información histórica de nuestro país.

El martes 10 de marzo será el Museo Militar. Si quieren ir, confirmen su asistencia al 2298-9983 (el departamento de relaciones públicas de la policía de turismo).

Por cierto, los agentes de la POLITUR pueden acompañar grupos considerables que van de excursión para darles asistencia y protección, siempre y cuando se solicite con la debida anticipación.

También dan cursos de primeros auxilios, rescate vertical y otras actividades similares. Ellos mismos ofrecen dar charlas gratuitas en las universidades, para que más gente sepa lo que hacen y se pueda promover mucho más el turismo.

La reacción natural: ¿por qué no se dan a conocer estas cosas?
S.I. Escobar: Nadie le pone interés, se invitan a los medios para que los salvadoreños sepan, pero como somos tremendamente amarillistas...

El salvadoreño, nomás escucha los disparos y todos corren hacia afuera; nosotros los policías vamos para adentro, a ver qué pasa. Nomás tenemos controlada la situación, y todos los que iban corriendo para afuera inmediatamente van para adentro a ver quién murió. Y ahí se están. Nadie se quiere ir. Quieren ver qué pasó, qué van a hacer con ese cádaver, si es hombre, si es mujer, que por qué lo mataron y se inventan mil historias...

Y si usted llega de civil a preguntar: ¿y cómo se llama?
- Ahí vi que Chepe le decían... era el dueño de la tienda.

¡Mentira, si no cierto!

Ya cuando usted llega de policía y llega a preguntar: ¿y cómo se llama el señor?
- Yo no sé, yo aquí pasando iba...

Al salvadoreño no le gusta ver noticias más intelectuales, no. Le encanta lo violento. Y si nosotros como POLITUR le decimos a un medio "venga a cubrirnos a nosotros para que el salvadoreño vea que hay ese espacio, que estamos luchando para cambiar la mentalidad", nadie llega.

- Si ahí no hay sangre...

(...) Es más, en diciembre tuvimos hasta villancicos gratis en el cuartel central de la policía (que es una joya arquitéctonica de El Salvador), pero nadie va con nosotros. Le puedo apostar que si decimos "vamos a cobrar 5 dólares", todo el mundo va a venir. Pero como decimos que es gratis... nadie viene.

Sin embargo es de seguir la lucha, nosotros creemos en esto y por eso estamos acá. Y vamos a hacerlo que tenga constancia, porque... si nadie lo anuncia, ¿cómo?
(...) Nosotros nos quejamos por todos y por todo. El Salvador es uno de los lugares más bonitos en todo el mundo. ¿Por qué digo esto? Porque todo lo encontramos en menos de una hora. La red de conectividad es muy buena.
Para ese momento, había notado la elocuencia y facilidad de expresión del sub-inspector Alvarenga. Resulta que él es comunicador y está haciendo un post-grado en turismo; el sub-inspector Escobar es graduado de salud materno infantil, toca varios instrumentos y dicen que es cinta negra. Ellos cuentan que la gente se queda perpleja cuando se dan cuenta de que en la POLITUR hay muchos profesionales, desde ingenieros hasta administradores de empresas, además de los agentes que están en misiones fuera del país por hablar otros idiomas.

El ministerio ha invertido alrededor de $700,000 en la POLITUR desde su creación en julio de 2007, para darle equipo de transporte, comunicaciones, rescate, uniformes , etc. Los policías de turismo han sido capacitados en áreas tan diversas como la eficiencia y calidad en el servicio, seguridad turística, relaciones públicas, animación, primeros auxilios, rescate vertical, seguridad industrial, relaciones comunitarias e inglés.

¿Por qué decidió ser policía?
S.I. Escobar: Ayudar es una emoción que no tiene ni idea, porque no es el hecho de sentirse poderoso, es el hecho de que usted puede serle útil a la persona que lo necesita. Lo que le decía, todo mundo corre cuando oye disparos; uno va corriendo hacia donde fue el hecho. Pero por eso le digo, rompe con el esquema de vida del resto de personas. Pero alguien tiene que hacerlo.

...y a veces usted tiene 24 o 36 horas de servicio y le preguntan "¿y usted por qué está enojado?". - No es que esté enojado, es que estoy cansado -. A veces no nos ponemos a pensar... les voy a dar un caso:

Antes de estar en el MITUR yo estuve en la delegación San Salvador centro, y yo probaba una cosa. Poníamos los controles vehiculares y llegaba de esta forma:
- Buenos días ¿qué tal, cómo está? - Decía amablemente.
- Bien. - Respondía el conductor, de mala gana.
- Me regala sus documentos de tránsito por favor.
- ¿Por qué? Se los voy a dar, pero mire, ¿y qué no ve que no soy delicuente usted?
- Sí, pero fíjese que tengo que registrar el vehículo...
- Sí, pero... puchica hombre, hágalo rápido... yo estoy bien ocupado... soy bien ocupado...

Venía otro carro...

(Con voz autoritaria) - Buenas. ¿Documentos de tránsito?
- Permítame. - decía asustado, mientras buscaba sus documentos - Aquí están, aquí están. ¿Hay algún problema?
- No le puedo explicar nada señor.
- Ah, vaya. Está bien, está bien.

O si usted se sube a un microbus y le dice a todo mundo:
- Buenas tardes, me hacen un favor, hay un registro preventivo para que se conduzcan tranquilos y confiados, y que sepan que las personas que van atrás no van armadas, se me ponen a la orilla por favor...

(Y alguien grita desde atrás)

- ¡Hijos de puta!

Pero si usted se sube al microbus con bastón ya en la mano:

- ¡Todos afuera, todos los hombres abajo! ¡Rápido, rápido!

...y ahí va todo mundo para abajo y nadie protesta.

Entonces, ¿qué pasa? ¿cuál es la costumbre? ¿cómo quieren que al policía le cambie la mentalidad, si nosotros mismos como salvadoreños hacemos eso?
S.I. Alvarenga: (...) Todos usan a la policía, como si fueramos una prostituta, para atender cualquier emergencia, actividades turísticas, y nos echan la culpa de todo lo que pasa. Por ejemplo, "la delincuencia en El Salvador es culpa de la policía porque no hace bien su trabajo". Realmente no es culpa sólo de nosotros, porque el problema que ocurre en nuestro país es multi-causal: el padre de familia que no corrige a sus hijos, el profesor flojo que no ejerce su autoridad, las municipalidades, etc. Entonces, cuando ustedes estén ejerciendo su carrera, tienen que cambiar la mentalidad de la ciudadanía. Se puede hacer mucho con su trabajo...
S.I. Escobar: Y por favor, hagánnos una invitación, vamos a darles una charla. Y se los pido no por otra cosa, sino porque desgraciadamente muy poca gente conoce lo que hacemos, y estos espacios los pedimos de corazón a las universidades, para que vean un poquito (cada quien en su trinchera, haciendo lo que puede). Si no, vamos a pasar desapercibidos, y como instituciones muertas, cuando nadie sabe como se desgarra el corazón humilde, para tratar de apoyar un poco y de hacer diferente la vida de los salvadoreños. Estamos para servirles.

Tiara

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Esta es una entrevista que respondí para la revista Zero Tolerance (número 013) hace un par de años:

























How do you describe the music of Tiara, what can people expect to hear and who are your main influences?
Tiara is atmospheric metal with a progressive approach. We combine elements from diverse genres, ranging from avant-garde to death metal and from gothic metal to ambient. The songs usually change, containing manifold emotions and layers of sound.
Each one of us has different influences, within and outside the metal field, but we all enjoy the music of Anathema, The Gathering, Arcturus, Forest of Shadows and other ever-changing bands.

What do you think makes Tiara a band that our readers should investigate?
We play memorable music full of small details. It is conceived to be overwhelming, hypnotic and spontaneous. The listener will quickly realize how every song is a trip from beginning to end, morphing and leaving aside traditional song structures. The violence is shown in a canalized form mixed with nostalgia, resulting in an eclectic and introspective experience.
We invite people who want to listen to some intense, emotional and unorthodox music to give it a try.

I get the impression that the chilled out dark gothic doom of Tiara is a little different to the things that most bands are playing right now - how do you fit in with the overall sound of extreme metal in El Salvador? What are your impressions of the El Salvador scene?
It’s hard to tell, the scene consists mainly of the “bigger” genres like heavy, death and black metal. But there are really few metal bands playing slower-tempo, emotional music. We try to do things differently from the rest, adding new elements to metal, using more abstract artwork or even something basic like dressing up casually while performing live.
A curious fact to me is, a usual reaction from the audience when we play: instead of just headbanging, people stare at us (maybe wondering what is going to happen next) and I notice how they gradually get involved and let themselves get carried away during the climatic parts.
The metal scene is active and growing, as the bands are getting more professional every time, adding more complexity to their music and achieving a more modern sound. Some of them are nowadays focusing on recording too, which is just great.

You have stuck to your native tongue for the lyrics which makes a nice change, creating a unique and intriguing experience for English-speaking listeners. Is there a pressure for you to sing in English? What is the main content of the lyrics?
Spanish has a certain poetic and majestic sound, which fits very well with this kind of music, so we’re not really interested in changing that. We can always show translations along with the original versions on the web, but in the meantime, music and the emotions therein should speak for themselves.
The lyrics are inspired by the mystique in nature, our perception about dreams and the fragility of life itself, but mostly in the awe caused by acknowledging all the melancholy and beauty around us.

There are a great deal of “gothic” bands in Europe featuring male/female vocals, but I think you offer something different; an intelligent, thought-provoking and highly rewarding set of songs. Is there anything in particular that you would like the listener to get from experiencing Tiara?
We didn’t want to be limited to the so-called “beauty and the beast” combination. Instead we chose diverse types of vocals, in order to create more expressive vocal lines. Besides, we usually include symbolic, sometimes almost subliminal, phrases or sounds to stimulate more the senses and complete the experience. Also many progressions, so the listener can travel through different landscapes made of sound, but most of all, to feel intensely.

How did the relationship with Nadine come about, where did you find her?
We got in touch with her some time after she recorded the vocals for the Dismal Gale album. At first, she was just going to sing a ballad, but everything turned out so magical, that it just made sense to include more of her vocals. In the end, we were all very pleased with the result, as everything sounded like we could only have imagined before, or even better.

What is the latest available release from Tiara? Are there any current projects, what are you working on right now?
As of now, we have released a demo entitled “Natalis Invioti Soli”, it contains our first 5 songs and seemingly is out of print at the moment. The recording of the debut full-length is done, so hopefully the final product will see the light in a near future. Nowadays, we’re looking for another bassist, as Edgar had to leave the band due to major reasons. In the meantime, the band is working on new material.

What do you hope for Tiara in the future?
Firstly, we hope to keep the friendship that got us together alive. In musical terms, we hope to innovate above all. Also to evolve and to reach higher levels of composition, so we can push even more the boundaries of extreme music. Finally, to take our music to more places, so we can share this feeling with more people.

How are the concerts over there in El Salvador? Is there a taste for extreme metal, are the concerts well supported? What kind of venues do you play?
It’s all very energetic and intense. Many people are really devoted to metal music in its different shapes and support the local bands a lot. Although there are concerts and festivals, we need more organizers for gigs that don't just care about their own profit, and also places for the bands to play with better conditions.

Do you have any message for people in the UK who are reading this?
We hope you enjoy reading and finding out more about our metal scene, which has expanded over the last years. And we certainly hope that we can share with you the music created on this side of the world more often, and why not… visit you when we have the chance!

Edwin Arévalo

miércoles, 8 de octubre de 2008

Edwin Arévalo es un cineasta salvadoreño que reside en California desde octubre de 1994. Durante ese tiempo ha trabajado en diversos proyectos, ha llevado sus creaciones a diferentes países y, cada vez que el destino lo permite, ha regresado a su tierra natal.

Cinéfilo de corazón, Arévalo aprendió de forma autodidacta y ha realizado, entre otros trabajos, dos películas: La Sangre en el Cuerpo en 2005, que ganó el premio especial del jurado al mejor largometraje centroamericano en el Festival Ícaro; y Tres Caminos, un drama filmado en San Salvador, Ciudad de México, Los Ángeles e incluso una parte en París.

Tres Caminos será exhibida del 10 al 16 de octubre en Plaza Mundo, Multiplaza y Reforma. En cada función también se proyectará uno de dos cortos: Al Séptimo Día y Trastornado. Los horarios aparecerán en cartelera esos días.






















¿Cuándo te diste cuenta de que tu pasión era hacer cine?
En 1997 fue mi primer intento de hacer cine, comencé a escribir un guión de ciencia ficción sobre un desastre en un barco en alta mar, pero la historia terminó siendo un desastre total y abandoné la idea por un rato. Con el tiempo fui viendo más películas de diferentes géneros y entendí el principio básico de un guión de cine. Después comencé a leer teoría, desde “El Arte Poética” de Aristóteles a los magníficos libros de Syd Field en estructura del guión.

¿Cuál es tu principal fuente de inspiración?
Las películas que he visto me dan una base para hacer algo, pero la fuente más grande de inspiración tiene que ser el mundo en el que vivimos, la gente que me rodea, la literatura, la música. Mi primer largometraje fue inspirado por el coro de una canción vieja de Fernando Ubiergo que dice “cuando agosto era 21 la encontraron boca arriba con la mirada perdida y su viejo delantal”.

¿Hay algún tema recurrente en tus producciones?
El ser humano y sus defectos.

¿Cuáles son las dificultades más grandes que has tenido para realizar sus largometrajes?
El dinero, la gente irresponsable (aunque son muy pocos) y los problemas que siempre salen durante rodaje, no importa que tanto te preparés siempre vas a tener una sorpresa a la vuelta de la esquina.

¿De qué forma se te ha brindado apoyo en el país?
CONCULTURA me ha apoyado en cuestiones logísticas de locaciones para filmar, locales para presentaciones y el Ministerio de Relaciones Exteriores con permisos para entrar con equipo de cine al país. El Grupo Roble también nos ha prestado apoyo con el Teatro Luis Poma.

¿Ha cambiado algo el hecho de ser un director salvadoreño?
Pues que te digo es un arma de doble filo, de repente decís “soy director de cine salvadoreño” y se ríen de uno, porque no tenemos fama de ser cineastas, ni de tener buen fútbol tampoco. Por otro lado, la gente ve que no es fácil hacer cine y hacer cine en nuestro país es el doble de difícil, por eso entienden y te ofrecen apoyo. En lo personal me siento afortunado porque hasta el momento he recibido apoyo, incluso en México, Estados Unidos y Europa.

¿En qué consiste el movimiento Cine Pobre?
La base del movimiento es hacer buen cine a bajo costo, con buena preparación y algo de talento se pueden hacer cosas extraordinarias con muy poco dinero. Una de las misiones de este movimiento es enseñar a un grupo de estudiantes la teoría de como hacer un proyecto bajo estas normas y que después pongan esa teoría en práctica con un proyecto propio (usualmente cortometrajes o documentales cortos). Estos mismos pasarían a entrenar el siguiente grupo de estudiantes, hasta hacer una cadena de gente que aprende a trabajar con pocos recursos. Es un proyecto a largo plazo que requiere mucha paciencia, pasión y amor al cine.

¿Quiénes lo conforman?
El movimiento lo empezamos el cineasta mexicano Antonio Bunt y yo en el 2005 y desde entonces hemos tenido un par de estudiantes en México que ya están a punto de sacar sus primeros trabajos en los próximos meses. La membresía es gratis, así que apúntense.

¿Cuál es la situación actual del cine hecho en El Salvador?
Nuestro cine va caminando a paso lento, Sobreviviendo Guazapa logró abrir en varias salas de cine en el país y eso ya es un gran avance. Noé Valladares viene con sus 14 Abriles Locos pronto y hay gente que está saliendo de la Mónica Herrera y está haciendo cosas interesantes.

¿Qué se puede hacer para desarrollarlo?
Dice un viejo dicho que la unión hace la fuerza y ese dicho es lo que puede ayudar a que nuestro cine pase de ser un sueño a una mini industria a nivel centroamericano. No sé si será nuestra cultura pero tendemos a ser muy individualistas y eso al final será uno de los obstáculos a vencer. Ha habido ideas de agruparnos o incluso afiliarnos pero nunca pasó de conversación; el llegar a armar un grupo de profesionales y colaborar en proyectos de todos puede facilitar mucho el proceso de producción y elevar la calidad del material. El otro problema al que nos enfrentamos es la piratería, es mentira que una producción de buena calidad pueda recuperar el costo de producción en salas de cine locales. El gobierno puede dar su granito de arena también, creando un estímulo para las compañías que apoyan al cineasta local, creando foros de discusión con expertos de cine, etc.

¿Cómo surge la idea de hacer un documental sobre Alejandro Cotto?
Desde hace tiempo quería conocer a Don Alejandro y tuve la dicha de conocerlo el año pasado y es una persona maravillosa. Mi trabajo en cine es bastante cercano al documental técnicamente hablando y aquí tenía la historia y trayectoria de un hombre como Alejandro Cotto y es una historia que se debe contar. Me dí cuenta de que Guillermo Escalón había hecho un documental sobre él (muy bueno por cierto) y se me ocurrió que podría tocar el lado más humano de Don Alejandro en mi documental y estamos a medio rodaje, esperamos terminar el próximo mes y estrenar para finales de noviembre.

¿Cuáles son tus proyectos a corto plazo?
Estoy trabajando en la promoción de Tres Caminos a nivel nacional y en festivales de cine internacionalmente. También estamos en pre-producción para hacer una comedia en nuestro país el próximo año que será filmada al estilo "mockumentary".

Aparte del cine ¿has realizado trabajos en otras ramas del arte?
Me encanta mucho la fotografía. El mes pasado tenía una “expo” en la Ciudad de México que tuvo que ser postergada hasta finales de este año por conflicto de fechas. También me estoy aventurando en el campo de la literatura, para mediados de año espero tener listo el primer borrador de mi primera novela titulada “Henri y Edith”.


¿Qué consejos podrías darle a quienes desean hacer cine pero no saben por dónde empezar?
Primero, que vean todo tipo de película que encuentren, buena o mala, siempre se puede aprender algo de los errores de alguien más; segundo, que lean guiones de cine, es la manera más fácil de entender el formato y estructura de un guión; y tercero, si quieren hacer cine, ¡háganlo! No importa que sea con una cámara digital prestada, así se va perdiendo el miedo y se aprende mucho de los errores en cada proyecto, por pequeño que éste sea.

El Ático

domingo, 21 de septiembre de 2008

Oscar Wilde dijo una vez: "definirse es limitarse". Tenía razón, porque lo que se dice de un concepto no siempre lo abarca en su totalidad.

El Ático es conocido por su versátil rock instrumental y sus presentaciones energéticas. A cinco años de su construcción, este cuarteto ha logrado posicionarse como una banda respetada por la crítica y por el público, lo que les ha permitido viajar fuera del país en más de una ocasión y ganar un par de premios Subterránica, entre otros logros.

Sus cuatro paredes son: Gabriel Guevara (guitarra), Juan Carlos Erquicia (bajo), "Neto" Larios (guitarra) y Nelson Maldonado (batería).

A continuación, un vistazo a través de la ventana de El Ático, cortesía de Neto Larios:

Bueno, ¿cuál es la verdad tras el nombre El Ático?
Pues la verdad, después de pasar literalmente días pensando en un buen nombre para la banda (entre los cuales estaba mi favorito: “Marsupial Erótico”), estábamos por darnos por vencidos cuando Nelson, que en ese entonces estudiaba psicología, hizo una referencia a algo que había leído acerca de la mente humana. El autor la comparaba con una casa: las zonas más frecuentadas (cuartos, cocina, baños, etc.) eran comparadas con la conciencia o nuestros pensamientos más alcanzables y superficiales; y el ático se comparaba con el lugar donde guardamos muchos recuerdos y sentimientos, un lugar que se encuentra en la casa y tiene una influencia en nuestro comportamiento, pero quizás de una forma más indirecta, o mejor dicho, en el subconsciente. Entonces, tomando en cuenta la música con la cual estábamos experimentando, decidimos que era adecuado “El Ático”. Lo malo es cuando lo confunden con “El Látigo”, y me siento que pertenezco a una banda de rock sadomasoquista, pero en fin…

¿Cómo se conocieron?
Todos nos conocemos desde mucho antes de formar El Ático, ya que Nelson, Juan Carlos y yo ya habíamos tocado en un par de bandas antes y Gabriel estaba en el mismo círculo de amigos tocando con La Sexta Virgada. De hecho, la banda comenzó sólo con nosotros tres y luego de unas semanas de ensayar Gabriel se unió a la fórmula.

La clásica: ¿cuáles son sus influencias musicales?
Esteee… dejáme pensar… yo diría que… la verdad es que cada uno de nosotros tiene influencias diferentes: Gabriel tocaba punk; Nelson nu-metal; a Juan Carlos le encantaba el metal satánico acompañado de spikes y cadenas; y a mí me gustaban Pearl Jam y Caifanes. Creo que la influencia primaria que tenemos en común es la música pesada que escuchamos en los noventas (Metallica, Iron Maiden, Sepultura, etc.), eso acompañado con las preferencias de cada individuo, creo que dio forma al eclecticismo inherente en nuestra música. Hoy en día se puede decir que se nos han quitado algunos prejuicios y hemos aprendido a apreciar lo bueno de cada género musical; en lo personal me gusta cualquier cosa que sea capaz de causar una reacción profunda, ya sea mental o emocional. Tal vez preferiblemente emocional.

¿De qué hablan sus canciones?
De amigos con graciosos problemas psicológicos, de comida típica salvadoreña, de la experiencia de ser padre, de mujeres soñadoras y aventureras, de amigos rastudos y sonrientes que ya no están, de bares y borracheras, de universos paralelos, de escapes de prisión, de cómo caminan los cangrejos, de deidades/marsupiales y a veces de nada en especial.

Entonces, ¿piensan cantar en inglés algún día?
Jajaja, nunca esperé escuchar esa pregunta. La verdad es que estamos abiertos a experimentar con todo lo que tengamos a la mano. La razón por la cual nunca hemos tenido vocalista es simplemente porque no hemos conocido al indicado. Tal vez nunca tengamos un cantante fijo, pero no descartamos la posibilidad de colaborar con vocalistas, ya sea en inglés, español, arameo o mandarín.

¿Cómo componen y qué consideran que es lo más importante de una canción?
Generalmente alguien tiene una idea y la expone a los demás, a partir de eso tratamos de desarrollarla y de unir el rompecabezas hasta tener lo que consideramos la obra completa (que quede documentado que esto es totalmente subjetivo y arbitrario, ya que esquematizar algo desde el principio nos resulta una tarea imposible). Lo más importante es que nos haga mover la cabeza, que nos dé escalofríos o que nos dé risa, tiene que tener ese “algo” que nos hace vernos y sonreír en complicidad.
A veces fluye con gran facilidad, a veces no tanto. Así que después de múltiples idas y venidas, de miradas hostiles y comentarios pasivo-agresivos de parte de todos, al final tenemos una canción y la armonía se reestablece llevando felicidad a los amigos del Bosque de Eucalipto.

¿Cuál ha sido la satisfacción más grande que han tenido como agrupación?
Creo que la aceptación de la gente. Nosotros empezamos con esto sólo por querer seguir haciendo lo que más nos llena de vida, y nos alegra muchísimo saber que hemos tenido cierto impacto y que existe gente que aprecia nuestro arte. No hay nada más satisfactorio que estar en el escenario y saber que el público te entiende, es una sensación de pertenencia y de realización que me ha ayudado en muchos aspectos.

¿Y el reto más grande?
A veces lo más difícil es creer en uno mismo, especialmente en ciertas circunstancias, cuando no podés ver más allá de algún obstáculo. Pero creo que el que persevera alcanza. Esto es una verdad absoluta y universal especialmente cuando hay más gente que cree en ti y te apoya. Si todo fuera fácil y nos cayera del cielo, sería un poco aburrido… qué mentira mas grande, ¡sería lo máximo! Pero igual, ahí vamos.

¿Cómo van con la grabación del disco?
Avanzando. Es un proceso largo y a veces tedioso, pero la verdad es sumamente emocionante ser parte del proceso y darte cuenta de cómo va creciendo y formándose algo por lo que has trabajado tanto. Antes de que termine el año estará disponible.

¿Han pensado incorporar otros instrumentos o voces (no necesariamente cantadas) para enriquecer aún más su sonido?
Por supuesto, nos gustaría tener una orquesta entera a nuestra disposición, pero eso será más adelante, esperamos. De hecho, hemos experimentado en vivo con algunos músicos y parece que tendremos algún invitado en el disco. Es como la cocina, es bueno tener muchos ingredientes a tu disposición siempre y cuando hagás uso adecuado de ellos, aunque en nuestro caso quizás metiéramos todo en una olla y lo revolviéramos sólo para probar.

¿O usar más elementos visuales en sus conciertos, como fusionarse con otras artes escénicas?
Sí, de hecho hemos trabajado con Trípode Audiovisual y hemos hablado de hacer algo con el grupo de danza Humanum Tempore; ideas hay muchas, lo que se necesita es más gente que tenga el tiempo y la disposición de concretar los proyectos, ya que nosotros a veces no tenemos más tiempo que para ensayar. Una de las cosas que esperamos con el lanzamiento del disco es que más gente nos escuche y ojalá eso nos dé la oportunidad de trabajar con otros artistas.

¿Cómo han contrarrestado la falta de apoyo a la música en el país?
Pues sí es una de las circunstancias que afecta al artista nacional, lamentablemente. Al final, uno tiene que armarse con sus propios recursos y salir adelante sin estarse quejando de que no hay apoyo. Es importante educar al público para que se dé cuenta de que acá hay tanto talento y creatividad como en cualquier otro lado. El que refute este hecho sufre de ignorancia y debe ser educado.

¿Qué planes tienen para el futuro cercano?
Primero, terminar el disco y preparar una presentación muy especial, de la cual se darán cuenta. Tenemos la suerte de contar con el apoyo del Centro Cultural de España para la promoción, esperamos que sea digno del Gran Koala.
Seguir tocando y dándonos a conocer fuera del país. Este año ya fuimos a Costa Rica y pensamos regresar pronto, también tenemos invitaciones para tocar en Guatemala y una vez tengamos el disco nuestro objetivo será dar la vuelta al mundo varias veces hasta que nuestros cuerpos nos lo permitan… o hasta que caiga la inminente lluvia de Eucalipto y el Gran Koala nos lleve a todos a casa.