Cerrando estoy mi cuerpo con las cuatro paredes,
Cuatro
sábado, 24 de abril de 2010
Cerrando estoy mi cuerpo con las cuatro paredes,
Hay un día feliz
lunes, 8 de marzo de 2010
A recorrer me dediqué esta tarde
The Golden Apples of the Sun
sábado, 22 de agosto de 2009
The Song of Wandering Aengus
by W. B. Yeats
I went out to the hazel wood,
Because a fire was in my head,
And cut and peeled a hazel wand,
And hooked a berry to a thread;
And when white moths were on the wing,
And moth-like stars were flickering out,
I dropped the berry in a stream
And caught a little silver trout.
When I had laid it on the floor
I went to blow the fire aflame,
But something rustled on the floor,
And some one called me by my name:
It had become a glimmering girl
With apple blossom in her hair
Who called me by my name and ran
And faded through the brightening air.
Though I am old with wandering
Through hollow lads and hilly lands.
I will find out where she has gone,
And kiss her lips and take her hands;
And walk among long dappled grass,
And pluck till time and times are done
The silver apples of the moon,
The golden apples of the sun.
Alguien
jueves, 14 de mayo de 2009
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.
Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.
Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.
Jorge Luis Borges
Silencio
sábado, 24 de enero de 2009
Silencio es recordar que el valor de la palabra que pronunció no tanto viene de su propia significación ni de la intención que yo le imprimo, cuánto de la manera con que la comprende quién la oye.
Silencio es reconocer que los conflictos se resuelven mejor callando que hablando, y que el tiempo influye más en ellos que las palabras.
Silencio es reprimir la injuria que iba a escapársenos, y olvidar la que nos infirieron.
Silencio es recordar que si hubiera diferido una hora sola mi juicio sobre tal persona o suceso, en esa hora pudo llegar un dato nuevo, que hiciera variar aquél juicio temerario y cruel.
Silencio es recordar que el simple hecho de repetir lo que otros dicen, es formar la avalancha que luego arrastra la reputación y la tranquilidad de los demás.
Silencio es no quejarse, para no aumentar las penas de los otros.
Silencio es decir hice, en vez de haré.
Silencio es recordar que la palabra al pronunciarla, se lleva una parte de la energía necesaria para realizar la idea que aquélla encarna.
Silencio es no exponer la idea o el plan a medio concebir, ni leer la obra en borrador, ni dar como criatura viviente lo que es apenas un anhelo.
Silencio es la raíz y por eso sostiene.
Silencio es la savia, y por eso alimenta.
Silencio es recordar que si para nuestras cuitas y esperanzas es nuestro corazón un relicario, el corazón ajeno puede ser una plaza de feria y hasta un muladar.
Silencio es el capullo donde la oruga se cambia en mariposa y silencio es la nube donde se forma el rayo.
Silencio es concrentarse, seguir la propia órbita, hacer la propia obra, cumplir el propio designio.
Silencio es meditar, medir, pesar, aquilatar y acrisolar.
Silencio es la palabra justa, la intención recta, la promesa clara, el entusiasmo refrenado, la devoción que sabe a donde va.
Silencio es ser uno mismo, y no tambor que resuene bajo los dedos de la muchedumbre.
Silencio es tener un corazón de uno, un cerebro de uno, y no cambiar de sentimientos o de opinión porque así lo quieren los demás.
Silencio es hablar con Dios antes que con los hombres, para no arrepentirse después de haber hablado.
Silencio es hablar uno calladamente con su propio dolor, y contenerlo hasta que se convierta en sonrisa, en plegaria, o en canto.
Silencio es, en fin, el reposo del sueño y el reposo de la muerte, donde todo se purifica y restaura, donde todo se iguala y perdona.
Bizarro
miércoles, 7 de enero de 2009
Magma - Da Futura (especialmente desde el minuto 7 en adelante)
El arte de Henry Darger
La mayoría de cosas que hace Mike Patton
El vocalista de Demilich
Algunas ocurrencias de Cortázar, Un Chien Andalou, los finales franceses y/o momentos what-the-fuck (véase La Pianista), las idioteces que se encuentran en Internet (ejemplo A | ejemplo B), etc. etc. etc.
Pero un día viene alguien y me dice que según la Real Academia...
Bizarro
1. Valiente (esforzado).
2. Generoso, lucido, espléndido.
Our Deepest Fear
martes, 2 de diciembre de 2008
Our deepest fear is that we are powerful beyond measure.
It is our light, not our darkness that most frightens us.
We ask ourselves, Who am I to be brilliant, gorgeous, talented, fabulous?
Actually, who are you not to be?
You are a child of God.
Your playing small does not serve the world.
There's nothing enlightened about shrinking so that other people won't feel insecure around you.
We are all meant to shine, as children do.
We were born to make manifest the glory of God that is within us.
It's not just in some of us; it's in everyone.
And as we let our own light shine, we unconsciously give other people permission to do the same.
As we're liberated from our own fear, our presence automatically liberates others.
خواجه شمسالدین محمد حافظ شیرازی
viernes, 17 de octubre de 2008
One regret, dear world,
that I am determined not to have
is that when I am lying on my deathbed,
I did not kiss you enough.
Hāfez
¿Un poema infantil?
martes, 16 de septiembre de 2008
Una escena muy curiosa
se produjo en mi jardín
charlaban, la mariposa
y el sapito saltarín.
"Son muy bonitas sus alas",
le comentó el pequeñín.
Y ella le dijo "gracias,
pero no siempre fue así.
Era antes fea y tosca
y tenía miedo de vivir
...estaba paralizada,
porque nunca creía en mí.
Pero la vida es muy corta
y por eso decidí:
si he de ser muy hermosa,
del capullo he de salir.
La prueba fue muy dura
y a veces tuve que sufrir,
pero me aferré a la idea mía
de ser libre y bella al fin.
Muchas lunas han pasado
desde que otra vez nací.
Soy bonita por ser fuerte
(porque me atreví a vivir).
Espero entiendas, sapito,
que no nos podemos rendir.
Brinca [más] alto y viaja lejos,
pero lucha siempre porque seas feliz".
